8 de diciembre 1980, Emi Music, Londres
Hacía apenas unas horas, George, Paul y Ringo aceptaron
verse nuevamente en Emi, a pesar de que la banda tenía ya diez anos extinta, no
pudieron evitar unirse una vez mas ¿en donde jodidos estaba Lennon con una
chingada? ¿Qué Yoko seguía siendo más importante que sus propios hijos? Al
menos eso es lo que Paul se preguntaba, cuando caminaba de aquí para allá en
aquel estudio donde grabaron juntos tantas veces…hasta que Yoko llegó para
mandarlo todo a la mierda con sus estúpidos comentarios. Y claro se valía de
que John le defendiera.
Eso fue en parte una de las muchas causas de la
desaparición de The Beatles, ahora cada quien seguía sus carreras en separado,
él por ejemplo tenía un grupo los Wings que a decir verdad les estaba yendo de
maravilla, ya no necesitaba de The Beatles para sentirse mejor consigo mismo,
George tenía un listado de canciones de maravilla, mientras que Ringo seguía en
su función de batería y hasta él también formó su propia banda, John y Yoko seguían
aclamando por la paz y la igualdad de la mujer; solo que a George eso le
parecía toda un hipocresía bien hecha por parte de Lennon, dado a que como
estaban las cosas él debería haber llegado ya de ese viaje a París que hizo con
Yoko, eran sus hijos quienes debían importarle más en ese momento tan duro que
esa perra.
Desde que encendieron los televisores se escuchó una sola
noticia: Cynthia Powell había sido asesinada al salir de su restaurante en
Liverpool, un maniático fan de John, le disparó cinco veces en el pecho,
inmediatamente todos acordaron ir a Liverpool, pero no podían hacerlo sin
el único miembro que de verdad hacía
falta en todo ese rollo: John Lennon; por lo visto ni llegaría, pues el mensaje
fue dado desde la mañana, ya eran las doce del día y Lennon ni sus luces.
Ringo se levantó pesadamente de su banco, caminó hacia la
ventana y clavó la vista en ella formándose una idea larga de cómo estarían
Julián, Sean y Lilian en esos momentos…Lilian, esa pequeña era quien más los
preocupaba a los tres, se quedó sin su madre siendo muy pequeña apenas tenía
diez años.
-Entonces.-George, no lo soportó, si John no aparecía en
ese momento era capaz de tomar un vuelo a Liverpool sin importarle los demás.-
Por lo que hemos visto el cabron de Lennon no recibió los mensajes, o no quiso
venir, bien ¿Qué vamos a hacer nosotros?
Ringo y Paul se votaron a ver, George se veía bastante
decidido a apoyar a los niños, ellos también querían brindar el apoyo necesario
solo que no debían ser tan rápidos o al menos eso pensaba Paul quien estaba
impresionado al ver la irresponsabilidad de John.
-No lo sé Harri.-Ringo se talló la cara dos veces.-
Todavía no puedo creérmelo ¿Qué tenía ese tipo en la cabeza para desquitarse
con Cyn?
-Pues lo que sea que vayamos a hacer, hay que hacerlo
ya.-Replicó Paul dándose por vencido, Yoko les ganó una vez más, John no iba a
ir a Londres.-No podemos seguir perdiendo el tiempo aquí en Londres, ellos allá
en Liverpool están prácticamente solos, no tienen a nadie.
-Pues vámonos entonces.-Harrison anduvo hasta la puerta
abriéndola toda a su paso.-Espero que John no se arrepienta después.
®®®®
En Liverpool Sean colgó el telefono
no sin antes agradecer a su tío Ringo todo lo que estaban haciendo por ellos,
en realidad ahora que ese loco mató a su madre no tenían a nadie en quien apoyarse
en términos prácticos se supone que quedaban ahora bajo la custodia total de su
padre, pero él junto con Julián y Lilian resolvieron quedarse con su tío Tony,
a quien le tenían más cariño que al propio John, no es que el muchacho odiase a
su padre como lo hacía Julián; el hecho es que se sentía devastado, Sean
siempre fue muy apegado a John desde niño y cuando se enteró de que no volvería
a casa entró en depresión, pensó que dejó de quererlos, sin embargo una carta
mandada por John meses después de irse de casa le abrió los ojos, una nueva
mujer ocupaba ahora los sentimientos de su padre dejándoles a ellos un lugar
secundario del que nunca pudieron salir.
Eso fue lo que terminó por
desanimarlo, fue la causa por la que le perdió todo el cariño que podía tenerle
basándolo ahora en una sola persona: su madre ¿pero ahora a quien le daría todo
eso si ella ya no estaba con ellos por culpa de ese idiota? Eran varias las
preguntas que pasaban por la cabeza de Sean John Lennon, demasiado para sus
jóvenes hombros el soportar la muerte de su madre. Justo minutos antes de la
llamada de Ringo, los de la funeraria marcaron a casa informando que el cuerpo
de Cynthia estaría listo para ser velado en un par de horas. Entonces para
resumir un poco más las cosas y dejar de pensar en tanta tontería solo dedica
esto: el infierno acababa de comenzar.
El adolescente de apenas quince años
dejó caer pesadamente el aparato telefónico al suelo, quedándose solo con la
bocina en mano, la realidad les estaba haciendo madurar a los tres de una forma
despiadada, cruel en muchas maneras; seguro que debían superar cualquier
adversidad salió de la sala de estar rumbo al living donde ya deberían estar
los familiares por parte de su madre, de su padre solo la tía Mimí mandó una
corona de flores y una carta donde les decía cuando les quería a los tres,
mucha gente que tuvo la oportunidad de conocerlos de cerca decían que él tenía
justamente el carácter de Mimi Smith, pero Sean Lennon no se sentía a sí mismo
como un muchachito duro, con aires de juez, sino que más bien tenía sentido de
la realidad. Y como le estaba costando aceptar la que ahora tenían.
Se acercó con paso lento hasta donde
estaban Julián y Lilian, esta última se quedó dormida en brazos de su hermano
mayor.
-¿Has logrado calmarla al fin
July?-Sean tomó una taza de café que estaba a un lado de ellos, dio el primer
sorbo y alimentó después el fuego de la chimenea, hacía una tarde especialmente
fría, tenían que tener la habitación bien acondicionada para tanta gente que
comenzaba a llegar.
Julián por su parte solo se limitó a
asentir con la cabeza sin decir palabras en ese momento era para lo que menos
tenía ánimos, ¿Por qué a ellos tenían que pasarles tantas cosas y al perro de
John Lennon nada? En serio comenzaba a creer que llevar puesto el apellido
Lennon, era llevar una maldición encima, tardó muchas horas en comprender que
al vida les estaba pasando una factura demasiado cara, primero una perra
japonesa más fea que un foco les arrebataba a su padre, y ahora esto ¿Cuánto más
tendrían que sufrir? Eso es lo que se preguntaba desde la mañana para adelante.
Estaba en clases cuando le dieron la
noticia, apenas podía creérselo… ¿Cómo podía su madre haber muerto siendo que
en plena mañana lo llevó personalmente a la escuela por un citatorio? Sin
embargo, por mucho que no lo pidiese creer estaba pasando, Cynthia estaba
muerta, víctima de un asesinato es todo lo que sabían por el momento.
Sentía que el silencio de Sean lo
ahogaba, necesitaba charlar, aunque fuese una tontería pero deshacerse de ese
síntoma de falta que le estaba acabando.
-La prensa no tardará en llegar
no.-Sean giró su cabeza en torno a él, estaba penando en tantas cosas que ni
siquiera tiempo se dio para eso.-Seguro van a querer entrevistas, fotos,
exclusivas, no les importará para nada nuestro dolor, solo querrán saciar la
curiosidad de los que están fuera de nuestro alcance ¿Qué vamos a hacer Sean?
¿Cómo nos vamos a enfrentar a ellos tú y yo solos?
Sean se mordió el labio inferior, en
buena parte Jules tenía razón, ellos solo vendrán les darán un pésame falso,
unas cuantas peguntas para justificar su ida a la casa Powell y marcharán con
sus libretas llenas de palabras dichas por un par de chicos que no sabían nada
respecto al tema, pero que serían en un par de semanas más el único tema de
conversación en las radios, televisiones y por supuesto habría que mencionar los periódicos.
Después del entierro de su madre
serían el motivo de hablar de las demás personas, tiempo después les tirarían
al olvido, centrarían su atención en las noticias nuevas.
-No lo sé.-Sean se rascó la cien.-
Estoy pensando muchas cosas, pero todavía no suelo reconocer cual es cual, he
querido comunicarme con papá pero… ¿Se puede saber de que demonios te ríes?
-De eso que acabas de decir.-Julián
dejó de carcajearse poniéndose serio otra vez.-Estamos jodidos Sean, John no es
más que un adorno a quien llamamos papá durante mucho tiempo, sin embargo jamás
ha sabido ser un padre.
Sean le miró reprobatoriamente, sin
embargo a Julián poco le importaban las miradas de su hermano, solo tenía que
sacar la impotencia que sentía al saberse abandonados por esa persona que
tendría que estar con ellos en primera fila.
-No, no me mires así, sabes que digo
la verdad Sean ¿Dime entonces porque no se ha presentado?
-Seguro tiene cosas que hacer Julián.
Julián rió sarcásticamente, como
siempre Sean intentando encubrir a ese cabrón de John Lennon.
-¡Oh si como llamar a la prensa para
tomarse fotos desnudo encima de la monita japonesa que se cargó no! ¡Vamos
Sean! Hay que aceptar la realidad de una puta vez por más dolorosa que sea,
estamos solos hermano, no tenemos a nadie más que a nosotros mismos.
-Eso compruébalo tu cuando le digan a
John que tiene nuestra patria protestad.-Argumentó seriamente Sean, viendo
desde su perspectiva dramática el rumbo que tomarían las cosas; seguro nadie
tomaría en cuenta los deseos de dos adolescentes y una niña de quedarse con su
único tío.-Ahora que veo mejor las cosas Jules; no vamos a tener escapatoria,
ni tu ni yo somos mayores de edad y de seguro esos cabrones no nos van a dejar elegir.
-¡despreocúpate Sean!-Julián le
palmeó el hombro.-Seguro querrá seguir al pendiente de su Yoko que dejará que
tío Tony se haga cargo de nosotros.
Sean se llevó las manos a la cabeza;
estaba cansándose de todo, creyó conveniente salir a caminar por lo que se puso
en pie buscando su abrigo y una bufanda, afuera estaba haciendo bastante frío,
necesitaba salir bien abrigado si no quería enfermarse.
-¿A dónde vas?
-Voy a caminar un rato, tranquilo
regresaré en veinte minutos, solo necesito…
-Sí, sí despéjate, yo me quedo para
atender a los que vayan llegando.
Sean sonrió a su hermano a modo de
agradecimiento, salió por la puerta trasera de la casa encontrándose a la ex de
su tio Ringo Maureen, esta se le dejó ir a los brazos besándole incontenidas
veces la cabeza.
-¡Oh Sean! ¡Cuánto lo siento cariño!
Sean apartó suavemente a Maureen de
él, claro sin dejar de sonreírle.
-¿Cómo están tus demás hermanos
cielo?
Sean abrió la boca para coger aire,
claro la pregunta del millón.
-Pues a quien más le afectó la
noticia fue a Lilian, Tuvieron que traerla de la escuela en ambulancia y Julián pues, él está en su punto fuerte por el
momento.
-¿Y tu?
Sean se quedó esta vez completamente
callado, ni él mismo sabía cómo estaba en esos momento, su apariencia daba a
notar que estaba plenamente tranquilo, pero por dentro quería gritar…gritar lo más
fuerte que pudiera sacar la rabia que llevaba contenida desde que el avisaron
del asesinato de su madre, nadie tenía derecho de arrebatarle la vida a una
persona menos de esa manera tan inhumana ¿Qué no pensó ese idiota que Cyn tenía
tres hijos? ¿Por qué se ensaño con ella? ¿A caso la conocía? Varias preguntas
de esa índole eran las que Sean tenía guardadas para ese tal Mark Chapman. Solo
que se las tenía que guardar para el día del juicio, que sería una semana más
adelante.
-Pues trato de pasarla Mo.-Esa fue la
respuesta un poco inteligente que Sean pudo encontrar.-Solo trato de ser fuerte
por Lilian, ella si está realmente mal.
Maureen comprendió que todo eso
estaba siendo bastante duro para el pobre Sean, a su vez también entendía que
estaba en un paso difícil en su vida pero lo tenían que superar, estaba segura
que ese deceso era lo que lo haría unirse otra vez con su padre, con quien ya
tenían la relación un poco ajetreada por los anos de abandono todos culpa de
John. No le dijo mas, le dejó marcharse
mientras ella entraba a casa.
Sean metió las manos en sus
bolsillos, comenzando a caminar a través de las nevadas banquetas de Liverpool,
tenía pensado caminar hasta Blackpool, pero a merced de cómo estaban sus
nervios, creyó conveniente caminar un poco más, así se despejaba un poco de lo
que sucedía en su casa y trataba de pensar en otras cosas; por ejemplo que la
semana entrante comenzaban las evaluaciones y para conservar la beca, tenía que
seguir con ese promedio de 9.8.